Ayer me pegué mi primera lavada del año...
Cuando salí de la oficina alcancé a escapar de la lluvia, pero al llegar al barrio en el que vivo, el aguacero ya se había soltado. No valía la pena correr, no valía la pena apretar un poco el paso o buscar algún lugar para escampar un rato. Me decidí a caminar. Lo raro fue que anoche los charcos no me parecieron atractivos, no era una lluvia divertida o juguetona. Anoche la lluvia fue diferente... llovía adentro y afuera. Iba lento, sin prisa, como saboreando cada paso. Me quité las gafas y comencé a caminar por una ruta diferente a la que suelo usar todos los días. No sé que fue lo más escurría, si el agua o mis pensamientos que se golpeaban los unos a los otros tratando de justificar su momentánea aparición en mi cabeza... aj, estoy tan aburrida de todo y de mi... Mi chaqueta dejó de soportar tanta agua. Seguí por el camino más largo... me aguanté la molesta sensación del jean empapado, las gotas de agua resbalando por mi cara... el frío... el viento... mis manos se pusieron algo moradas. Toda esta incomodidad, buscada a propósito, para llegar a mi casa y hallar el contraste. Una cálida caricia de mi mamá, un plato de comida caliente y ver a mis hermanas.
Mientras suena la única y maldita song que he dedicado en la vida, se me atora la melancolía. "Para mi que es el amor después del amor"... El amor ya pasó... pero no quiso tocarme...
Efectivamente ando en mi semana del todo mal... no sé si ahora tengo delirio de persecución o una pequeña esquizofrenia que quiere mezclarse con mi maniacodepresividad.
Ojalá vuelva a llover hoy.
Cuando salí de la oficina alcancé a escapar de la lluvia, pero al llegar al barrio en el que vivo, el aguacero ya se había soltado. No valía la pena correr, no valía la pena apretar un poco el paso o buscar algún lugar para escampar un rato. Me decidí a caminar. Lo raro fue que anoche los charcos no me parecieron atractivos, no era una lluvia divertida o juguetona. Anoche la lluvia fue diferente... llovía adentro y afuera. Iba lento, sin prisa, como saboreando cada paso. Me quité las gafas y comencé a caminar por una ruta diferente a la que suelo usar todos los días. No sé que fue lo más escurría, si el agua o mis pensamientos que se golpeaban los unos a los otros tratando de justificar su momentánea aparición en mi cabeza... aj, estoy tan aburrida de todo y de mi... Mi chaqueta dejó de soportar tanta agua. Seguí por el camino más largo... me aguanté la molesta sensación del jean empapado, las gotas de agua resbalando por mi cara... el frío... el viento... mis manos se pusieron algo moradas. Toda esta incomodidad, buscada a propósito, para llegar a mi casa y hallar el contraste. Una cálida caricia de mi mamá, un plato de comida caliente y ver a mis hermanas.
Mientras suena la única y maldita song que he dedicado en la vida, se me atora la melancolía. "Para mi que es el amor después del amor"... El amor ya pasó... pero no quiso tocarme...
Efectivamente ando en mi semana del todo mal... no sé si ahora tengo delirio de persecución o una pequeña esquizofrenia que quiere mezclarse con mi maniacodepresividad.
Ojalá vuelva a llover hoy.