Otra vez lápiz y papel... siempre me ha seducido la idea de volver a ellos, tenerlos en las manos, arrugar las hojas que no me gustan y arrojarlas a una caneca comprobando mi pésima puntería. Me falta lo tangible de su naturaleza, lo bien que se siente tenerlos entre las manos... el olor de las hojitas recién arrancadas de un popocho block sin estrenar... el olor de la madera cuando le sacas punta al lápiz, su color amarillo brillante. Los portaminas no tienen el encanto del lápiz, que es un pedacito de árbol con el que escribes... o como lo hace mi hermana en ocasiones, lo utiliza para recogerse el cabello.

Mientras escribo pienso en lo tonto que puede ser el tema... pero recordé que mientras estaba en el colegio coleccionaba lápices. Siempre tenía más de tres. Unos conservaban su color amarillo... otros me encargaba de quitarles el color, para dejarlos con el color de la madera... o los pelaba para después hacerles dibujitos... Más de uno de mis lápices fueron víctimas de manitas inescrupulosas... parecía como si tuveran alguna cosa mágica encima que hacía que no me duraran mucho en la maleta.

Escribía en cuadernos, papelitos, hojas de colores, hojas blancas, papel periódico, cartulinas... me gustaba recortar palabras del periódico y después pegarlas... hacer dibujitos, dejar rayones por ahí o arrugas en el papel... escribir sobre las arrugas, colorear... matar tiempo, matar cuadernos... acabar lápices... Me perdí de rayar las paredes de mi casa cuando era niña... esa anécdota familiar tiene dueño... mi hermana rayaba las paredes y peor aún les hacía hueco... En la casa de mi abuela todavía hay una pared con dibujos de mi hermana.

Ahora escribir se ha vuelto algo menos tangible... el papel lo remplacé por el monitor y el lápiz por el teclado. No es tan fácil como cuando tenía anotaciones en un cuaderno que llevaba conmigo todo el tiempo... ahora si no tienes pc... te jodiste... He pensado en màs de una oportunidad imprimir lo que escribo a diario en el blog... organizar cada post en una pàgina y ponerlos en un folder, pero me pareció muy frío e impersonal... También pensé en copiarlos a mano en algún cuaderno, pero tampoco... La virtualidad creo que tiene una razón de ser... y si los archivos, se pierden, se dañan, se borran... antes de pensar que son problemas del sistema o de red... no sé, estoy pecando por ignoracia... pensaría que es porque tiene que ser así, que por algo será.

De pronto esos daños en mis archivos ocurrirían como esos olvidos que llegan sin esperarlos... como cuando llega el momento de recordar a alguien y por más que te esfuerces... intentes... frunzas el ceño... no puedes... se ha borrado... se ha ido... hasta que de nuevo puedas volverlo a ver... lo complicado es que ya nunca más vas a poder ser el mismo que lo recordaba antes.

Suena:HiddenPlace/Björk

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