Me levanté con un ánimo diferente... apacible, calmada, tranquila... como si nada pudiera perturbarme. Me desperté con los ojos bien abiertos, suave, sin precipitaciones... pensé que es algo así como debe sentirse la felicidad. Durante los siete minutos que tardo en bañarme, disfruté de cada una de las gotas de agua que iban cayendo sobre mi cuerpo, de la espuma del jabón en contacto con mi piel y la ténue fragancia que salía de ella... Hoy no me quise vestir como todos los días, pensé que cada prenda que me pusiera iba a ser una caricia.

El mundo va rápido... pero hoy quise detenerme.

No me gusta desayunar avena, pero supo bien. Estaba calientita, muy dulce... como me gustan las cosas a mi... El pan era integral, tenía mucho salvado. Cada vez que le pegaba un mordisco, los labios me quedaban llenos de cositas. La rana me miraba de vez en cuando y me decía "muy lenta... muy lenta"... lenta para quien... para mi estaba bien.

Consentí a mi gata, la abracé, le besé la cabeza y la dejé sentada frente a la ventana en la que le gusta ver pasar el día... Mi percepción está azul aunque me haya vestido de naranja...

Las cuadras para llegar a la oficina tenían mezclados los personajes, los colores y los olores. Apresurada, la mujer de los abrigos negros y los paraguas de colores iba más perfumada de lo normal. Un charco a medio secar. El bugambil de una casa esquinera comienza a botar sus flores moradas al suelo. El sether irlandés que corre junto a su amo. Los edificios azules. El pavimento levantado por las raices de un árbol. Un oficinista, maletín en mano, corbata torcida... olía delicioso... y detrás su esposa, los dos tratan de alcanzar un taxi. Un labrador dorado con pañoleta roja en el cuello saca la cabeza por la reja de la casa y lo saludo... más adelante, el olor del pasto recien cortado. Niños esperando la ruta del colegio. Un jardìn lleno de rosas florecidas. Hay pan fresco en una panadería. Un charco en el que hubiera podido ahogar. La puerta del canal.

Las cuadras de me hicieron cortas, me hizo falta caminar.

La cara de pocos amigos de los vigilantes... abro mi maleta, no me piden el carnet y tompoco que abra mi lonchera lila de las chicas superpoderosas... hoy no traigo manzana... Sigo camiando. Hay pocos carros estacionados para ser las 7:12 a.m... Quiero una cabra... Encuentro mi escritorio revuelto. Nunca he sufrido de síndrome de viernes, pero de lunes sí. Descargo mis cosas. Enciendo el pc (por fin tengo cpu decente). Reviso mi inutil agenda... nada, nada, nada...

Voy por un tinto. Lo pongo sobre el escritorio y pongo mi mano sobre el vapor que sale del vasito... Alguien muy dulce me dijo que así estaríamos compartiendo un abrazo... Tomaré café todas las mañanas... así sea uno chiquito.

"Hace sol, pero el día sigue azul, azul grisáseo, como si quisiera llorar o llover"

Sigo en pausa

Suena : We are all made of stars/Moby

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