Contrario a lo que le pasa a muchas mujeres, la depre hace que me peine, use lapiz de labios y me perfume un poco más de lo normal... no tengo vicios para recurrir a ellos... no tengo muchos amigos para que pongan atención a mis ridículas angustias existenciales... sólo puedo recurrir a mi y a las tercas lágrimas que quieren desprenderse de mis ojos.
Me siento como el muerto que camina, como si anoche hubiera exhalado mi último aliento... antes de haberme acostado a dormir. Seré un cadáver bonito... de eso estoy segura. Hoy brillo por mi propia ausencia... me ausento de mi... sólo se puede percibir el dulce aroma que mi pequeña soledad va dejando al caminar... nadie me ve... nadie me encuentra.
Hoy no amanecí... y tampoco amaneció conmigo. Creo que me quedé en medio de alguna penumbra, arrinconada, desnuda, húmeda, con frío, con la respiración entrecortada, herida, rasgada por dentro... mutilada...
Suena: Un silencio que a gritos reclama algo.
Me siento como el muerto que camina, como si anoche hubiera exhalado mi último aliento... antes de haberme acostado a dormir. Seré un cadáver bonito... de eso estoy segura. Hoy brillo por mi propia ausencia... me ausento de mi... sólo se puede percibir el dulce aroma que mi pequeña soledad va dejando al caminar... nadie me ve... nadie me encuentra.
Hoy no amanecí... y tampoco amaneció conmigo. Creo que me quedé en medio de alguna penumbra, arrinconada, desnuda, húmeda, con frío, con la respiración entrecortada, herida, rasgada por dentro... mutilada...
Suena: Un silencio que a gritos reclama algo.