Él no deja que se me enfríen las manos, no le gustan los capuchinos y revuelve el azúcar con los giros de su muñeca. Se le han pegado mis mañas al hablar. Me besa las mejillas, me besa las manos, me besa la cabeza, me besa los labios y hace que llore menos.
Estoy mal tengo que reconocerlo...
Estoy mal tengo que reconocerlo...
Comentarios