Ejercicio

Anoche con los ojos más cerrados que abiertos estaba leyendo su último mensaje en mi celular y hoy sin querer terminé haciendo un ejercicio con tintes masoquistas. Ha pasado el día y no he hablado con Él, no he tenido noticias suyas y mientras tanto tengo la cabeza llena de ruido, la barriga me gruñe, cruzo los dedos para no llamar y que me llame... dando vueltas por todas partes lo que dijo el oráculo el sábado.

El sábado terminé de armar el árboldenavidad en la casa de LaPrimera mientras esperaba a que el oráculo dijera algo que me animara... pero naaaaaaa... paila... ruido, recetas, flores y esencias... incertidumbres y ganas de salir corriendo. Cuando llegué a la casa fue como si tuviera el bajonazo después de la rumba... muchasganasdellorar y terminar fingiendo resfriados para responder cuando preguntaban si estuve llorando.

El domingo tenía cita con XL a las 11 a.m. en el centro. A las 11 llamó a decirme que no había conseguido transporte por culpa de la ciclovía y que estaba en su casa todavía. No había terminado de colgarle a ella cuando LaPrimera me llama... como siempre aparece para rescatarme. Me estaba achicharrando con el sol, compré un par de pastillas para el dolor que me partía la cabeza y un rato después llegó LaPrimera. Hablamos de lo que pasó el sábado y de las recetas que teníamos que hacer. XL llegó sonriente y luminosa, fuimos corriendo a hacer compras... ruta SanVictorino, Caravana, Séptima, ChocoMac, Surtiaves y Av19. LaPrimera se va a la casa de la chicadelosRubís, y XL y yo nos vamos a mi casa. Tenía que llegar a almorzar con mi familia y estaba medio desesperada porque ya ibamos tarde.

La semana con Él de viaje estuvo rara, Él perdido en el Pacífico y yo en la oficina esperando noticias suyas. Mensajitos que iban y venían. Él estaba preocupado porque me iba a ver con Juan. Fue la semana de muertos vivientes, vacíos chistosos y a un pelo de naufragar en la absoluta aburrición... menos mal LaPrimera estuvo ahí.

Sí, me hizo mucha falta.

Me vi con Juan, fue bonito mirarlo a los ojos y darnos ese abrazo que nos habíamos prometido. Conversaciones un tanto evasivas y no pudieron faltar las indirectas... no podían fallar. Los sitios para tomar café en la séptima estaban cerrando y terminamos en el Chorro (clichudo y todo pero no quise ir más lejos) más charla, más evasivas. Me acompañó a mi casa, nos despedimos con otro abrazo y un hablamos con puntos suspensivos.

La Ventana apareció... llamándome con nombre y apellidos. No reconocí su voz y creo que lo saqué de base... hacía algo más de un año y medio que no hablaba con él y había dejado una mazana roja debajo de un árbol en un parque. -Si te digo que soy el EnanoMalvado te acuerdas quién soy- Estaba en su casa encendiendo velitas, dijo que había encendido una por mí y la verdad me cuesta creerle... seguramente tuvo que haber sido un escache en su agenda, seguramente estaba llamando a otra Luisa... café? novena? nos vemos? Siempre le respondo que tiene mis teléfonos y que sabe en donde vivo... -Entonces te llamo la semana entrante... TeQuieroMucho- Y va a terminar como siempre... nadas que se repiten cada vez que hay cambio de año o cada vez que cumplo años desde hace ya casi siete años.

Qué tanto habré cambiado... supongo que en apariencia mucho... y el resto... mmmm... no sé.

Ejercicio de olvido
Ejercicio de ausencia
Ejercicio de melancolía
Todos Soliloquios

Suena:Vacío/BajoFondo

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