Día normal con neura increscendo. No quise mirar los libretos viejos hoy. Comencé por revisar correos, organizar paquetes para devolución, cartas, cartas, redactar los comentarios de un par de proyectos, organizar material para archivar.
Aparece el señordelacararoja con chistes pendejos sobre mi cambio de oficina... se supone que hoy me iban a cambiar y no, no pasó nada, peró sí tuve que aguantármelo haciendo cocos con una risita socarrona insoportable. Me enfurecí.

Trabajé en silencio, sin música, lo más rápido que el hombre de las fotocopias lo permitió, atendí el teléfono muchas veces, subí a la oficina de mi jefe y bueno, elcanal tieneunatutela porque alguien jura y come tierra quelasagaesplagio de su propuesta. Afortunadamente soy reñoña y tengo copia de toda la correspondencia con ese señor y del proyecto mismo. Llego a donde la abogada a entregarle todo y la mujer no tenía ni idea de qué le estaba hablando... otra vez corrí para nada.

Y veo a mi jefe, siento angustia y tristeza... siento que no me quiero ir, pero desde todo punto de vista un cambio es lo que necesito. Se me hace un nudo en la garganta... no quiero volver a ir a esa oficina.

Sigo archivando papeles... me llama Cosas y vamos a que nos pongan la vacuna de rubeolaysarampión. No dolió, pero ahora que ha pasado algo más de una hora, siento el brazo pesado, caliente y me duele. Me dijeron que me iba a dar fiebre, que iba a tener síntomas de gripa y la enfermera recalcó que no podía embarazarme sino luego de 8 semanas de la vacuna... embarazada ni en sueños... Me dueeeeeleeee muuuucho el brazo.

Terminé de organizar la carpeta. Voy a llamar al señordeloslibretos a confirmar la visita de mañana. Supongo que mañana estaré en Cota hasta las 2 o 3 de la tarde... ojalá.

Suena:losdedoscontraelteclado

Comentarios

Entradas populares