Sonó el despertador, aún somnolienta observé con desgano los números rojos del aparato que de un manotazo apagué. Pensé que era un buen día para comenzar de nuevo con mi vida. Me di cuenta que desperté tarde a la fiesta que se celebraba todos los días, mientras para mi la vida parecía transcurrir en el letargo profundo en el que permanecen los dioses. Desterré los pocos sueños que me quedaban y le di un sorbo al vaso de agua. Tomé impulso y me acerqué a la ventana. Alargué la mano para correr la cortina, pero lo único que logre fue apretar la tela entre la mano, volver a la cama y tenderme conteniendo la respiración, apretando los dientes...
Nunca pensé que estar apegada a la vida tuviera que doler. Mientras existe el incontenible deseo de morir pronto, la vida se hace más fuerte, duele abrir los ojos, arde respirar y agobia sentir.
Suena:Undenied/Portishead
Nunca pensé que estar apegada a la vida tuviera que doler. Mientras existe el incontenible deseo de morir pronto, la vida se hace más fuerte, duele abrir los ojos, arde respirar y agobia sentir.
Suena:Undenied/Portishead