HATE - ANGER

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Y la cosa fue así.
El sábado, volvía a mi casa luego de una fiestadecumpleaños. No era tarde, eran las 11 de la noche. XL, LaPrimera y yo habíamos salido de la fiesta pasadas las 10. LaPrimera tenía cita con L'enfant para ir de rumba, Yo no me aguantaba un vallenato más de la parranda en ese apartamento y XL no se iba a quedar sola en esa celebración que tenía mucha pinta de PedidadeMano :S. Me acompañaron a coger el colectivo, afortunadamente pasó el de la ruta que me deja a media cuadra de la casa.

Me bajé del colectivo y bueeeee... lo usual, caminar rápido... a dos puertas de llegar a mi casa saqué las manos de los bolsillos de la chaqueta para buscar las llaves en el bolso. Mi mano derecha, enredada en los cables del reproductor y en unas monedas, se demoró un poquito en salir del bolsillo, se cayó una moneda al piso y no me detuve a buscarla... a mi espalda una vocecita "mire se le cayó", di la vuelta, recibí la moneda y cuando volví a dar la espalda para buscar las llaves, el hijueputa que me entregó la moneda me agarró por la espalda... el tiempo se me hizo eterno... puso algo puntudo debajo de mis costillas y a eso siguió "Quietecita, no grite y vaya bajándose de lo que lleva" Sin saber si tenía un dedo, un puñal, un chuzo o un revólver, tragada por el puto miedo, vi como de la acera de enfrente venía otro muchachito que se paró frente a mí y empezó a quitarme el bolso, mientras lo hacía, le dije que me dejara sacar los papeles y el tipo que tenía a la espalda hundió el dedochuzopuñalrevólver "No pida nada que si la dejamos bien es mucho". Con el bolso en la mano, arranca a correr y el otro, con la mano que tiene libre escarba en los bolsillos de la chaqueta, saca el reproductor y arranca a correr.

Caminé como zombie los 6 o 7 pasos que faltaban para llegar a la puerta de mi casa, me pegué al timbre como desesperada y empecé a llorar. Mi mamá abrió la puerta y mientras abría el garage ví como uno de los ladrones se asomaba desde la esquina. Mi papá, Nemo, la rana y mi mamá salieron a buscarlos con la medio descripción que les pude dar entre el espasmo, el susto y el llanto. Maru llamó para que bloquearan el teléfono. Entré a la casa y no podía parar de temblar y de llorar. Si hago cuentas de lo que me robaron, facilito fue un millón. Sólo entre el reproductor y el celular fueron casi 700. No sé que es peor, el susto, la ira o esa sensación de impotencia tan fuerte. Es increíble que en 5 años de carrera estudiando en el centro, que en el tiempo que trabajé en la Macarena nunca me hubieran robado y ahora pasa frente a mi casa, en el lugar en el que se supone uno está seguro.

El viernes... mmmm... tengo un bache mental.

El sábado por la mañana, ante el desespero de mi mamá por los males que hace Lola cuando está en celo, mi papá me pidió que averiguara para que esterilicen a Lolita. Llevé a Lola a la vete, me contaron el procedimiento y le sacaron sangre a mi gata... creo que me dolió más que a ella. Volví a la casa y me pusieron a hacer mandados. En una de esas salidas a la calle, me encontré un gatico chiquito, estaba sucio, asustando, y andaba contra las rejas de las casas como atontado. Lo levanté del suelo, le revisé las garras y tenía las uñas recortadas, seguramente se había escapado de una casa. Lo llevé a una veterinaria, me dijeron que era macho y tenía 4 meses. Lo llevé a mi casa dispuesta a conseguirle papá o mamá. Maru llamó a una de sus amigas del cole, pero nunca contestaron. Luego llamamos a LaPrimera. Llevé el gatico a que lo bañaran y le pusieran una pastilla para las pulgas. Mientras tanto, mi mamá le compró los platos y un paquete de comida. Cuando fuimos a recogerlo, las pulgas se suicidaban, saltaban del gato al suelo. Lo llevamos a la casa. Maru con su manía de ponerle nombre a todo, hizo que el gato se hiciera ganador del nombre Rubén. Llegó hambriento y no tuvo reparos para ponerse a comer del plato de Lola. Como a las cuatro de la tarde, LaPrimera llegó y todo fue amor a primera vista.

Con gato y un par de bolsas, LaPrimera y yo nos subimos en un colectivo. Llegamos a su apartamento y lo primero que dijo lamadeLaPrimera fue "No te ibas a quedar con las ganas de tener el gato" una hora después, ella ya estaba preocupada por la arenera, la palita, los jueguetes... ese joven peludo ya tiene casa. Ya no se llama Rubén, sino Ismael.

A las ocho pasadas llamamos a XL y quedamos de encontrarnos en Pablo VI. LaPrimera llamó a Él y le preguntó por qué no se había reportado. Hablamos un poquito. Llegamos al apartamento de Choco, todo pintaba a celebración familiar y nosotros ahí como moscos en leche. Entraba gente, mucha gente y purrundún... el novio de Choco con parranda vallenata. Automáticamente empezó a picarme la silla. Aproveché que LaPrimera tenía cita con L'enfant para escabullirme y bueeeeee.... nos despedimos. El resto ya lo escribí.

El domingo me desperté con la cabeza grande de tanto llorar, con dolor en el cuerpo, vomitando agua y con los ojos enormes, hinchados como nunca me los había visto. Me bañé a las carreras. Él llamó a preguntar si estaba bien. Me fui a la inspección de la 40 con Maru y mi papá a poner el denuncio por mis papeles, cédula, pase, carnet del lanac y celular (olvidé el carnet de la eps :S). Luego fuimos a la SanMarcos a comprar, pan, raviolis, jamón y palitroques. Volví a la casa y a pesar de estar más tranquila, no podía evitar llorar a raticos... chinosmalparidos... el celular estaba pensando en cambiarlo, pero coño... el reproductor hacía quince días mi papá me lo había regalado. El cuadernito verde que se llevaron... la embarrada, urls, direcciones, teléfonos, apuntes, paswords... ni pa qué sigo. Mi papá llamó al cerrajero. Hubo que cambiar guardas o chapas (como se llame). Dormí toda la tarde.

El lunes me fui a hacer mercado y por la tarde mi mamá me llevó a comprar nuevamente el bolso (conseguí uno idéntico al que me quitaron), una billetera bonita y un llavero... me queda, ahorrar para el celular (voy a comprar uno flecha "cualquier indio lo tiene"), y para el reproductor... aunque mejor me voy olvidando de eso.

Creo que voy a tener que ir olvidándome también de rifas, rumbas, juegos y espectáculos mientras voy recuperando mis cosas.

Es verdaderamente frustrante que en cinco segundos consigan lo que a uno le ha costado tanto esfuerzo.

Y en la cabeza... si me hubiera quedado en la fiesta, si me hubiera ido con LaPrimera a rumbear, si hubiera llegado en taxi, si hubiera tenido un arma, si hubiera dejado que la Jirafa me enseñara *tekondo*, si no hubiera llegado sola a la casa... y mil posibilidades que hacen que me dé más ira.

Sufro de Ira... y ahora sé que ya puedo ODIAR.

Suena:GloryBox/Portishead

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