El fin de año estuvo bien raro... disperso, desordenado, con planes de última hora. No salí de la ciudad, no reniego de ella... adoro Bogotá y más en estos días que anda tan callada.

Creo que empiezo a sintonizar con el ambiente laboral... hoy sí pude hacer cosas.

Cagada que me sienta como una lombriz ahogandose en un charco. Todo por culpa de los mapas mentales que hago, los enlaces equivocados, las conexiones que mi pequeño cerebrito hace, las ondas largas que mis antenas perciben. Si hiciera un conteo... concluiría que no he dejado de ser un desastrito con patas... el instinto me sirve pa trespedazosdevrg (así dicen por acá)... Qué vaina que las lombrices no tengan patas.

Iba a escribir otra cosa... pero el curso del día me botó en esto.

Paró de llover... me siento como papa en naco... me gustan las cucharas.

Suena: VitaminR/Chevelle

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