Hoy, por primera vez, en tres años que llevo trabajando acá, llegué a las ocho de la mañana... qué mamera... hasta el aire estaba denso... Lo distinto fue la entrada a la sede, había mucha gente sonriendo y saludando. Una hora de diferencia hizo que la gente pareciera saldefrutas, saludables, sonrientes, ojitosbrillantesydespiertos.

Chicharrón uno: Revisar papeles y clasificarlos... tengo la mitad lista.

Hubo almuerzo de despedida de la jefe, no me llamaron, no fui... supe que se pegó hasta el gato. Por principio, no voy a donde no me invitan.

El jefe cambió de oficina... nenivida a néiuq el ócot raduya a raetsart. Y mepreguntasinmirarme... cómovanmisresúmenes le digo estoytrasteandocontigo¿no?
Boté muchas cosas que él ni siquiera mira... me duelen los brazos de cargar cosas, estoy llena de polvo, me pica la nariz, tengo negras las yemas de los dedos, hay corte de agua en el edificio, me molestan las manos sucias.

Me he vuelto como un hilito de esos que se amarran a las muñecas. Se te olvida que lo traes puesto, incluso dejas de sentirlo, sólo cuando lo ves te acuerdas que está ahí. Si por alguna razón se ha caído, perdido y lo dejas de ver, buscas un rato hasta que pierdes la esperanza de encontrarlo...

Se ha vuelto intermitente, a veces late, a veces no. Y se me cortan las manos y a veces sangra y a veces no. Lo único que es constante es la respiración...

Y llené de aroma la habitación... entraron, me dijeron "Oiga su oficina huele bacano (vacano... cómo sea), me puedo quedar un rato?"

Quiero llegar a mi casa a bañarme y a dormir. Estoy volviendo a pensar en la práctica de quitarme la cabeza y ponerla entre agua.

Suena:Thinkingofyou/Kravitz

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