Casi nunca salgo de la oficina, ni siquiera en la hora de almuerzo... cuestión de alergia a la gente.

Hoy, no sé por qué extraña razón, me dio por acompañar a almorzar a Cosas y Nana. Cuando salimos de la cafetería, Ojitos y el Pez estaban haciendo fila para almorzar... Cosas se quedó hablando con Ojitos y el Pez se quedó mirándome... no quise participar de la conversación y me retiré un par de pasos adelante. El pez insistente, no le pude esquivar la mirada (cómo hubiera sido de útil un hoyo portatil en ese momento) El pez es un niño con facha de metalero extinto, cabello largo negro, candado, tatuajes, vestido de negro, mirada de buscapleitos y caminado de camello. En el tiempo que llevo aquí, no lo he visto sonreir. Sé que trabaja en escenografía y montajes por el overol que usa. Nunca he hablado con él, nos cruzamos en las mañanas entrando a trabajar. Incluso, una vez, estando junto a dos de sus compañeros hizo mofa de mi lonchera... pero bueeeee... ¿Que si me gusta?... No.

Tuve un lío con un personaje del canal... cosas de jerarquía. A veces la gente cree que, por tener un escritorio y una ventana más grandes, puede menospreciar a los demás, en este caso a mi. Ese "señor" dijo cosas que no son ciertas y afortunadamente mi jefe le restó importancia al asunto, me tranquilízó diciéndome que el problema era de ese "señor"... pero igual, al son de saber que es GerenteComercial de un monstruo como este, a cualquiera le pueden temblar las rodillas.

Ojalá los flamingos rosados no se extingan... esos pajaritos me gustan... (perdón al biólogo si lo lee)

A esta hora los tres gatos siguen jugando en el tejado del estudio, al sol le queda poco por ocultarse... y a mi, poco por ahogarme en esta marea de papeles.

No debo olvidar comprar la comida para Lola.

Suena:Politik/Clodplay

Comentarios

Entradas populares