Nada de estrella pintada en el piso... o se les olvidó... o lo que sucedió fue un homicidio... jm?
La primera dama anda estrenando blog. Hasta ahora ha aprendido rápidamente y creo que con menos dificultades que yo.
Ayyyy papayay... recibí una llamada muy curiosa, de un amigo virtual que luego de un par de llamadas, conocí una noche en el Chango. Hacía resto de tiempo no hablaba con él... Pensé que nos habíamos suicidado mutuamente. Que tanto él como yo estábamos gozando de una más de mis llamadas tumbas virtuales. Pero no... me dijo que si salíamos... que lo llamara... El problema... Salida no llama a nadie, entiendase bien "A NADIE"... Panash tendrá que quedarse esperando a que otra lo saque del desparche en el que anda.
No soy nenita para desaburrirse, no quiero ser el último recurso para nadie. Me cansé de ser yo quien busca, quien atiende emergencias de depresiones con helados, caricias y galletas, y de dar consejos para el alma a las 3 de la mañana. Por eso decidí no buscar a nadie y no llamar a nadie. Si alguien aparece, por favor, que no me deje la sensación de sólo andar buscando una invitación, una rumba o un polvo. Creo que tengo algo más que unos pesos en el bolsillo y una carreta amena. También tengo corazón.
La primera dama anda estrenando blog. Hasta ahora ha aprendido rápidamente y creo que con menos dificultades que yo.
Ayyyy papayay... recibí una llamada muy curiosa, de un amigo virtual que luego de un par de llamadas, conocí una noche en el Chango. Hacía resto de tiempo no hablaba con él... Pensé que nos habíamos suicidado mutuamente. Que tanto él como yo estábamos gozando de una más de mis llamadas tumbas virtuales. Pero no... me dijo que si salíamos... que lo llamara... El problema... Salida no llama a nadie, entiendase bien "A NADIE"... Panash tendrá que quedarse esperando a que otra lo saque del desparche en el que anda.
No soy nenita para desaburrirse, no quiero ser el último recurso para nadie. Me cansé de ser yo quien busca, quien atiende emergencias de depresiones con helados, caricias y galletas, y de dar consejos para el alma a las 3 de la mañana. Por eso decidí no buscar a nadie y no llamar a nadie. Si alguien aparece, por favor, que no me deje la sensación de sólo andar buscando una invitación, una rumba o un polvo. Creo que tengo algo más que unos pesos en el bolsillo y una carreta amena. También tengo corazón.